La traducción jurídica está basada en la capacidad de traslación de documentos públicos o privados e importante contenido jurídico y legal. Existen diferentes categorías en que podemos hallar la representación de un traductor jurídico inglés español para todos aquellos documentos que requieren de una correcta traducción, para poder realizar una firma y un sello garantizando su autenticidad y exactitud en relación al manuscrito original.

Aparte de ser necesarios en algunos casos, la firma y sello de un traductor jurado impide cualquier tipo de inconvenientes en un juicio o cualquier proceso legal que solicite una serie de títulos o documentos. Aunque la labor más frecuente para este tipo de traductores es la de traducir y legalizar, un traductor jurado es capaz de interpretar cualquier acto oficial en el que se incluyan personas que no comprendan ni hablen ninguno de los lenguajes que se van a utilizar. Un traductor jurado tiene la facultad de ratificar y autenticar que la traducción realizada por otro intérprete sea correcta.

¿Qué documentos necesitan traducción jurídica?

Por lo general, cualquier documento, texto financiero o legal que permita la aplicación de derechos y deberes basados en la ley. Asimismo, los documentos que han sido creados por un profesional en Leyes y Derecho, ya sea un juez, un magistrado, un funcionario gubernamental, un asesor legal o un procurador.

Algunos ejemplos de documentos son:

  • Diversos acuerdos o contratos ejecutados entre empresas o privados.
  • Convenios sociales y juntas de asociados.
  • Escrituras de constitución de corporaciones y estatutos sociales.
  • Procesos de solicitudes colectivas.
  • Memorias anuales, informes de auditoría.
  • Documentos de aduanas.
  • Diversos contratos de seguros e informes judiciales.

¿Por qué es tan complicada la traducción jurídica?

La traducción jurídica es una especialidad que demanda enorme rigor y plantea cierta dificultad dependiendo constantemente de la terminología, los diversos idiomas abarcados y el gran volumen de trabajo a traducir. Está basada en la exactitud y la imparcialidad, sin dejar de lado que se trata de contenidos y documentos que requieren una seria confidencialidad.

Pueden ser un tipo de traducción singular, ya que existen diversos conceptos que cuentan con una traducción previamente establecida basada en similitudes. En la mayoría de las situaciones no se dispone de una traslación acordada y se debe preferir por alguna de las opciones; apelando a múltiples procedimientos de traducción, con el propósito de transmitir de forma adecuada y precisa el mensaje del manuscrito jurídico, estableciendo una traducción perfectamente descifrable por el lector.

Por esta razón, es indispensable la participación de profesionales preparados en la traducción, se habla de juristas bilingües para la delicada elaboración de las traducciones. En definitiva, todo lo descripto a priori conlleva el trabajo de la traducción jurídica.