Semanas innovadoras
Se inició este lunes 19 de septiembre la segunda semana de la innovación, organizada por el Vicerrectorado de Investigación de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) a través de su Oficina de Investigación, Desarrollo e Innovación. Una iniciativa que considero tan loable como necesaria en nuestro país, que no dudé un momento en aceptar la invitación de sus organizadores para participar como ponente en la sesión de apertura, dedicada al tema del “impacto de la cultura en la organización”.
Resultó ser una experiencia notable. En sus palabras de apertura, Carlos Fosca, Vicerrector de la PUCP, definió innovación como “aquél proceso que va desde la idea hasta su transformación en valor agregado para la sociedad”. Definición más que acertada para el contexto peruano, donde el reto fundamental y urgente en temas de innovación consiste en revertir radicalmente la tendencia que nos ve como importadores largamente netos de ideas generadas por otros países (en la forma de tecnologías, equipos, productos, servicios y franquicias) para transformarlas en outputs de ínfimo valor agregado.
Una vez encaminado el tema en modo efectivo, el viceministro de producción e industria, Julio Armando Guzmán, se refirió a las políticas de innovación industrial resaltando que éstas se focalizarán en adaptar rápida y creativamente ideas y soluciones ya existentes para resolver algunos de los retos más urgentes que los productores nacionales actualmente confrontan. Este tipo de enfoque busca, según el viceministro, sacar a los empresarios de la idea que la innovación es algo extraordinariamente complejo, caro y lejano, cuando en realidad se trata de una actitud mental que busca constantemente generar mayor valor agregado a partir de cuestionar lo tradicional para pasar a proponer adaptaciones y/o combinaciones novedosas de cosas que existen ya. Este paradigma de innovación que genera demanda a partir de soluciones novedosas que implican un íntimo conocimiento del cliente, es ejemplificado por organizaciones como Apple o Zara, que reinventaron sus industrias repetidamente a través de esquemas, productos y servicios que proponían ingeniosas combinaciones de tecnologías ya existentes que ninguna de estas empresas había realmente inventado.
La embajadora de Suiza en el Perú, Anne-Pascale Krauer, resaltó como el sistema de negocios suizo, líder en el mundo sobre la base de empresas globales sumamente innovadoras, es en realidad resultado de un “sistema país” donde la actitud innovadora y el desdén hacia la imitación son inculcados a los niños desde su más temprana edad, y donde la diversidad cultural (suiza es un país cuatrilingüe) es respetada profundamente por todos sus ciudadanos, al punto que, en cada billete de moneda suizo, la cantidad monetaria está escrita en sus cuatro lenguas oficiales, a pesar que una de ellas es hablada por menos de diez mil habitantes en una remota comarca alpina.
Rubén Tang, director del Instituto Confucio de la PUCP resaltó como la China invierte hoy tan ingentes recursos en la innovación, que cabe esperarse que, en el futuro cercano, el “made in China” no será, como es hoy, sinónimo de “copia” sino mas bien de productos, ideas y diseños originales.
Mi ponencia se focalizó en cómo podemos crear una cultura innovadora en nosotros mismos, para poder luego proyectarla en los demás. Hablé de la interacción de tres factores psicológicos – la mentalidad, la empatía y las emociones – como la clave para que las personas podamos facilitar el flujo imaginativo de nuestras mentes junto con la pasión para convertir algunas de estas imágenes en productos y servicios reales y accesibles para los consumidores. Es esta interacción mágica la que permitió a empresarios como Steve Jobs y Amancio Ortega – fundadores de Apple y Zara respectivamente – concebir nuevos futuros en sus mentes, y perseguirlos con determinación hasta hacerlos realidad. Lo importante, concluí, es que todos tenemos la capacidad de usar estas tres llaves de la imaginación - la mentalidad, la empatía y las emociones – en modo tan potente que cambie nuestras vidas y las de quienes nos rodean.
Finalmente, el conocido político peruano Gonzalo Alegría recordó que el Perú ha creado – desde los tiempos de Caral – sociedades tremendamente innovadoras y que, a pesar que los últimos quinientos años hayan constituido una inusual interrupción de dicho ciclo, seguimos siendo – con 77 etnías y 68 lenguajes – el país con la mayor densidad de biodiversidad en todo el planeta tierra. Concluyó el político con una pregunta digna de ser meditada y respondida, en su propio contexto personal, por cada peruano: ¿qué va a hacer Usted para contribuír a formar una sociedad peruana más innovadora? Éstas y otras interesantes preguntas le esperan en la segunda semana de la innovación de la PUCP. Esté atento a la siguiente.
Piero Morosini, PhD
Lima, 22 de septiembre de 2011
Copyright© 2011 Piero Morosini
Piero Morosini es Director de CENTRUM Estrategia, Liderazgo e Innovación, así como autor, conferencista y consultor de reconocido prestigio internacional. Piero obtuvo un PhD, un MBA y un M.A. en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia. La traducción española de su último libro: “Las Siete Llaves de la Imaginación”, está a la venta en CENTRUM Católica y en las librerías CRISOL (www.lassietellavesdelaimaginacion.com )


