Martin Reaño, consultor principal de MR Consulting: “Hay que olvidarse de las utilidades. Que una empresa tenga muchas utilidades no significa que sea más rentable”.
Martín Reaño Azpilcueta es licenciado en economía por la Universidad de Lima y MBA por la New York City University, con especialización en Finanzas Corporativas y Negocios Internacionales. Es consultor principal de MR Consulting, conferencista, profesor universitario, y autor del recientemente publicado libro “EVA - Gerencia Basada en el Valor”. Biznews.pe conversó con él para conocer lo que significa gerencia basada en el valor, cuántas empresas peruanas la han aplicado, cuán difícil es implementarla, y también si las empresas públicas pueden hacer uso de esta herramienta.
Usted presentó su libro “EVA -Gerencia Basada en el Valor” el jueves pasado en el Club Empresarial.
Presentamos este libro cuyo contenido son testimonios de empresarios que han implementado una filosofía de gestión que llamamos gerencia basada en el valor, que básicamente consiste en lograr que todas las personas en la empresa, cada vez que tomen una decisión puedan estimar cuál será el impacto de esa decisión en la rentabilidad del negocio. En las empresas donde hemos implementado esto, esa rentabilidad se mide de una manera particular con una herramienta denominada EVA, que corresponde a las siglas en inglés de Valor Agregado Económico.
No es un libro técnico, ni de fórmulas ni números. Más bien es una selección de unas experiencias de empresas en Perú que han aplicado esto y que cuentan el éxito obtenido.
En el Perú somos los únicos que hacemos esto, que implementamos esta filosofía de gestión en las empresas. Tenemos alrededor de 30 implementaciones, gracias a Dios, todas exitosas. El libro cuenta eso, cómo lo han hecho y qué resultados han tenido las empresas.
¿Cuál es el concepto del EVA y qué es gerencia basada en el valor?
Es una filosofía en virtud de la cual todas las acciones de la empresa se orientan a crear valor, que significa generar rentabilidad. Es decir que cada vez que se propone algo en la empresa, alguien tiene que asegurarse que esa idea generará rentabilidad.
Cada vez que alguien dice ‘vamos a sacar este nuevo producto al mercado’, ‘vamos a atender a este nuevo cliente’, ‘vamos a hacer esta ampliación de la planta’, etc., alguien debe decir ‘si hacemos eso, el impacto en la rentabilidad será tanto’. Eso es gerencia basada en el valor. Es una empresa donde todas las decisiones se aprueban si crean valor, y valor en finanzas es igual a rentabilidad.
¿Qué empresas peruanas la han implementado?
Tenemos como 30 empresas donde la hemos implementado. En el libro aparecen los testimonios de compañías como Ferreyros, La Curacao, Nextel, Albis, Yobel, Josfel, Maquisistemas, y otras tres empresas más, porque son 10 testimonios. Más otros ejemplos que voy narrando en el libro.
Son algunas de las principales empresas del país.
Efectivamente. Este sistema de gerencia basado en el valor, lo hemos aplicado y hemos diseñado un sistema de bonificación a los ejecutivos por el cual, en lugar de ganarse el gerente un bono en función de las utilidades, se les paga en función del aporte a la rentabilidad del negocio y hemos desarrollado una metodología que permite identificar cuánto ha aportado cada gerente a la rentabilidad. También hemos trabajado con Ransa, y famosos estudios de abogados.
Al final del día creo que existen dos o tres ideas centrales detrás de nuestra filosofía. La primera es que los negocios existen para hacer más rico al accionista, hacemos eso cada vez que entramos a una empresa, modificamos aquello que debamos modificar para asegurarnos que el negocio haga que el dueño sea más rico. El segundo principio es que hay olvidarse de las utilidades, pues que una empresa tenga muchas utilidades no significa que sea más rentable. Puede ser que tenga una gran utilidad pero que esté perdiendo y haciendo que el dueño sea más pobre. Entonces, hay que olvidarse de las utilidades.
En tercer lugar, hemos comprobado que cualquier decisión en la empresa puede ser evaluada según su impacto en la rentabilidad. No hay ninguna decisión que no pueda evaluarse desde ese punto de vista. Y en cuarto lugar, para hacer que realmente haya un cambio dramático en la rentabilidad de las empresas, que dé un salto espectacular, hay que involucrar a toda la organización en este proceso. La rentabilidad no la hace el área de finanzas, la hacen las personas que toman decisiones todos los días en el negocio, hay que convencerlas a ellas de estos principios y darles las herramientas para que puedan evaluar el impacto financiero de sus decisiones.
¿Por qué es tan difícil implementar la gerencia basada en el valor?
Hemos tenido implementaciones que nos tomaron cinco años, y otras de año y medio. Creo que lo que hace que una implementación sea más o menos larga, o complicada, es el nivel de compromiso de la alta dirección. Si la gerencia general y el directorio están comprometidos en el cambio, en realizar las modificaciones que deben hacerse, la implementación es más fácil y más rápida.
A veces debe tomarse decisiones duras, como despedir gente que no está agregando valor en la empresa, cerrar unidades de negocio que quizá generan utilidad, pero no valor. Si se tiene esa convicción y se toman las decisiones oportunamente, la implementación es más rápida.
Usted afirma que la creación de riqueza no se mide en utilidades, entonces, ¿cuál es la medida de la riqueza?
Se mide con EVA, que es la manera correcta para medir si una empresa esta teniendo rentabilidad. Es valor agregado económico. El valor que genera se mide con una herramienta que se llama valor agregado económico.
En su libro usted habla de “dos contabilidades”, ¿cuál es la idea de este concepto?
Sucede lo siguiente: La contabilidad que tradicionalmente llevan las empresas sirve para fines fiscales, para reportar a la Sunat. Y además es una contabilidad que se rige por una serie de principios y parámetros hechos para que todas las empresas en el país lleven sus registros de la misma manera. Lo que no significa que sea la manera que más se ajusta a la realidad de los negocios. Nosotros decimos que, además de la contabilidad fiscal, debes tener la contabilidad de gestión, aquella donde sí se muestra la realidad de los negocios de manera más cercana a la verdad.
¿Pueden ser las empresas rentables en época de crisis?
Creo que cuando los mercados se vuelven más delicados y hay crisis es justamente cuando más cuidado debemos tener al momento de tomar las decisiones pues si son mal tomadas, puede sacarte del mercado en época de crisis. Y, ¿cuáles son esas?, aquellas que no generan rentabilidad. En época de crisis, mayor razón para tener mucho cuidado con las decisiones que realizamos.
Señala que existen empresas que han logrado niveles de rentabilidad sin recortes traumáticos en sus gastos, ¿es esto posible?, ¿cómo se puede conseguir?
Si uno piensa que rentabilidad es utilidad, entonces uno se enfoca en cortar gastos para tener más utilidad, pero la rentabilidad no viene por ahí. Si una empresa empieza a cobrar más rápido, el dinero llegará antes, el dueño será más rico, pero con la utilidad no pasará absolutamente nada, porque el margen será el mismo, te demores mucho o poco en cobrar. Ese es un ejemplo que manteniendo las mismas utilidades puedes ser más rico porque el dinero llega antes.
Otro ejemplo: si tienes mercadería en el almacén, ese dinero está congelado en el inventario. Si pudiéramos ser más eficientes y negociar con los proveedores para que despachen más rápido, podríamos seguir en el negocio con menos mercadería en el almacén. Entonces tú liberas dinero que estaba congelado en estos menesteres y que pueden dárselo al accionista y éste es más rico. Y no pasó absolutamente nada con las utilidades.
La creación de valor implica metas de corto y largo plazo. ¿Cómo deben ser estas metas?, ¿hacia dónde tienen que estar enfocadas?
Como presionan a los gerentes para resultados inmediatos, sea para el trimestre, semestre, para el año, etc., en ocasiones toman decisiones que generan resultados positivos en el plazo inmediato, pero que tienen consecuencias negativas más adelante. Por ejemplo, si un gerente para tener más utilidad decide dejar de capacitar a la gente, verá más utilidad porque no hay gasto en capacitación. Sin embargo, dos años después, tu competencia ofrece un mejor servicio porque su personal está capacitado, mientras que como no capacitaste a tu personal, no tienes los mismos estándares de servicio y empiezas a fallar porque tus clientes preferirán la competencia. Entonces, cuando tomes decisiones no solo evalúes el impacto inmediato, sino cuáles serán las consecuencias más adelante en el tiempo.
En un artículo reciente sobre el dilema electoral del país, usted comentó que existían empresas que habían paralizado sus inversiones y contratación de personal, y que quizá el Perú ya no sería tan atractivo para los inversionistas. ¿Sigue pensando lo mismo?, ¿se disiparon los temores? ¿Qué podría hacer el gobierno para generar valor para sus empresas?
Buena parte de los temores ya se disiparon, porque quien es presidente hoy día ha sido como cuatro candidatos diferentes, pues tuvo cuatro discursos y cuatro propuestas diferentes. Él mismo se encargó de ir moderando los miedos. El país no puede seguir congelado, lo que hacen los empresarios es una vez que tiene certeza acerca de cuáles son las nuevas reglas de juego, se acomodan para seguir haciendo negocio con esas nuevas reglas.
Creo que una parte de los temores ya se disiparon, pero creo también que todavía existe cierta expectativa y cautela en los empresarios porque aún no terminan de conocer el plan de este presidente. Por otro lado, el mundo está explotando y todavía no sabemos cómo nos va afectar esa crisis mundial. Existen empresarios que creen que no les pasará nada, pero de hecho vamos a sentirlo en el Perú, hay que esperar a ver cuál será la magnitud de las consecuencias.
¿Las empresas públicas también pueden utilizar el EVA?
Sin duda. La única diferencia es que esa rentabilidad no se la lleva un dueño, sino que se reinvierte para poder atender a más personas y dar mejores servicios. Las empresas publicas deberían ser iguales de rentables, porque sino estamos generando huecos que de alguna manera tenemos que pagar todos aquellos que pagamos impuestos. Pienso que sí es válido también para las empresas públicas.


