Lea Sulmont Haak, directora de la carrera de gestión educativa y pedagógica de la UPC: “La oferta educativa está desconectada de la oferta laboral”.

Por Maritza Asencios

entrevista Lea Sulmont Haak es directora de la carrera de gestión educativa y pedagógica de la UPC, una nueva propuesta profesional que presenta la universidad desde este año 2012. Biznews.pe conversó con ella para conocer que requiere nuestro país para escalar los ínfimos peldaños en los que nos ubicamos respecto del nivel educativo; así como respecto al perfil de maestro que requiere al país de cara al futuro. Y también para plantear algunas soluciones respecto a las críticas que realizan los empresarios a la educación peruana debido a que está desconectada de la realidad.

¿Qué piensa usted sobre el que a pesar de los esfuerzos declarativos respecto a la educación en el Perú, ésta continúa en los últimos lugares de los rankings?
Perú está bajo en las pruebas de rendimiento Pisa, un estudio comparativo a nivel mundial de cómo están las habilidades de comunicación, comprensión de texto y habilidades lógico matemáticas. Esos fueron los resultados que alarmaron a todos y salimos en penúltimo lugar en un caso, y en el último lugar en el otro, son resultados bastante alarmantes.
¿A qué cree que se debe esto? En los últimos cinco años se ha invertido mucho en tecnología, desde la década del 90 se regalan computadoras a los niños y se construye colegios, sin embargo parece que no hubiera resultados.
En educación los resultados no se dan de un momento a otro, es un proceso. Puede haber incentivo en el tema de infraestructura, colegios, entregar computadoras, pero si esto no va acompañado de un plan de capacitación para los profesores, de lo mínimo que se necesita como electricidad, no tiene mucho sentido porque no se podrá usar en toda su potencialidad y eso sucede con el tema de tecnología. Se piensan que dando una computadora resuelves el problema, pero dando capacitación, conectividad de buena calidad, mantenimiento para que pueda servir, recién se convierte en un instrumento para hacer cosas buenas e interesantes como acceder a información. Por ejemplo en los textos escolares, tendríamos mayor disponibilidad de información y calidad si tuviéramos acceso permanente a las redes dónde existe material interesante para que los niños investiguen, practiquen, jueguen, etc.
No es un tema de que falte recursos, sino una política más integral. Ha habido cambios de ministro e idas y venidas en las políticas que hacen que no tengamos continuidad, y sin ello es difícil tener resultados. Es un proceso de maduración y los resultados no se ven de un día para otro.
El tema de formación de los docentes es crítico, pero también el de la continuidad de las políticas claras que permitan tener este marco de actuación.
Pero durante el gobierno anterior, hemos tenido un ministro de educación y un viceministro casi durante cinco años…
Pero eso no significa políticas estables, en educación no es que puedas implementar los cambios en cualquier momento sino a inicios de año donde se producen cambios y entonces no tienes la continuidad. Los periodos anuales marcan muy fuertemente los inicios de las actividades, entonces un retroceso significan dos años. En todo caso no se trata solo de infraestructura, sino de capacitación, de revaloración de la educación que debe hacerse. Este año se ha aumentado el presupuesto, se está dando una mayor prioridad comparada con otros países de Latinoamérica.

¿Y el tema de la carrera magisterial?
La carrera magisterial es un tema muy complejo. Cómo está en el sector público, falta conciliar perspectivas, darle continuidad al tema de la carrera magisterial, e ir dotando de elementos de evaluación cada vez más transparentes. Es valioso trabajar en términos de la meritocracia, evaluar a los profesores en términos de su calidad, pero respecto a los medios hay que ir afinándolos para que logre una mayor aceptación. Tenemos un sindicato también muy fuerte en ese sentido y hay que trabajar para articular políticas en conjunto.
Existe un tema serio respecto de educación y trabajo. La población cercana a la planta de fosfatos de Bayovar, se quejaba porque no contrataban personal del lugar, pero los empresarios brasileños explicaban que ellos a veces no podían leer ni un folleto. La Sociedad de Industrias ha informado de a falta de técnicos, sin embargo en los 90’ se elimina la enseñanza técnica y física de la educación pública.
Eso se llama educación para el trabajo. Tener desde la formación básica una perspectiva profesionalizante para que los alumnos puedan desarrollarse tempranamente en diferentes actividades, sin que eso elimine su posterior desarrollo en otras profesiones, pero que puedan salir manejando herramientas, sabiendo de electricidad, etc.
Usted es doctora en ciencias de la educación por la Universidad de Lille (USTL), Francia. Deduzco que en Europa existe una fuerte tendencia de educación para el trabajo.
Por supuesto, además educación a lo largo de la vida, que permite seguir desarrollando capacidades para adaptarse a los cambios laborales de la sociedad. Existe otra perspectiva y no se habla solo de darle condiciones inmediatas de empleabilidad y sostén a las personas, sino ir educando en el valor del trabajo, de desarrollar riqueza que también debe revalorizarse dentro del proceso integral de los niños. Es lo más valioso, cómo valorar la capacidad de generar riqueza en el buen sentido de la palabra, es decir de producir, crear y colaborar.
¿No será que los errores empiezan en formación de profesores, son ellos los que no forman para el trabajo y solo brindan teoría?
Muchas veces la oferta educativa está desconectada de la oferta laboral. Justamente los esfuerzos de poder conocer e integrar ambos mundos son productivos y ahí se generan propuestas interesantes. Justamente eso estamos haciendo en la universidad: No pensar en la educación como está ahora, sino en la del futuro. Que es lo que necesita y por eso hemos trabajado en un nuevo perfil de educador, no centrado únicamente en el ámbito escolar, sino un profesional que puede gestionar proyectos educativos en cualquier ámbito y tener una especialización pedagógica sea en niñez temprana, de cero a seis años, o en niñez de seis a 12.
Es decir, un educador tranquilamente podría trabajar en un nido o colegio, pero también en proyectos educativos por ejemplo en instancias intergubernamentales, cooperación, ONGs, editoriales o haciendo consultorías o propios negocios. Un profesional que puede detectar las necesidades de educación, elaborar proyectos y articular a los agentes educativos para poder hacer algo, pues en ocasiones faltan herramientas de gestión de innovar, resolver y no solamente entre cuatro paredes. La educación no es sólo un tema de maestro y alumno en su salón, ello es una visión limitada de la educación. El maestro debe estar preparado, la interacción pedagógica requiere tacto, conocimiento del desarrollo humano. Pero también interactuar con toda la comunidad y ahí necesitamos habilidades de gestión. La idea es un perfil distinto adaptado a los tiempos de hoy y sobre todo mañana porque el educador debe resolver de manera creativa estas necesidades.
El ex ministro de Economía, Luis Carranza dijo que en el se Perú requerían más ingenieros que cocineros, y fue muy criticado; aunque en los países del primer mundo y asiáticos se conecta la oferta educativa al trabajo.
Existe un exceso de ciertas profesiones respecto de la realidad, pero también porque hay una visión muy tradicional. Por ejemplo, seguimos pensando en el Derecho como si fuese ‘La Profesión’, y no respecto de cómo debe ser en estos tiempos. Pocas universidades se adaptan, y proponen carreras del futuro, que no son las mismas que requeríamos en el siglo pasado. Es así en la educación que tiene que adaptarse y estar de acuerdo a la realidad nacional, y no formar tanta gente que después no tendrá trabajo.
¿Entonces cómo debe ser el educador del futuro, desde esta perspectiva de formar alumnos que sirvan para el mundo laboral, para lo que necesita el país?
En Educación para el Milenio existe un consenso respecto de que en educación lo más importante no es lo que sabes, sino las habilidades para capturar cada vez más, cómo haces para poder saber, en torno a la formación de habilidades y valores que debe concentrar la educación hoy en día También formación de talento humano. Esto es muy importante, porque antes se educaba alumnos en masa, a todos iguales y no somos iguales. El futuro requiere la adaptación a la diversidad, darle oportunidad a cada ser humano que desarrolle los talentos que tiene, que los descubra y potencie, forme el talento y la capacidad que tiene cada uno de ser diferente.
Formamos en la diversidad, en habilidades para adquirir información, producirla, transformarla, esas habilidades transversales que necesitamos para este nuevo milenio. La educación no es por cursos, se están cambiando los currículos, existe integración a través de proyectos, áreas y el concurso de temáticas alrededor de un proyecto y necesidad. Las formas de enseñar deben adaptarse a este objetivo de formar personas, desarrollar habilidades.
En la carrera damos mucho énfasis al desarrollo personal de la autoestima y liderazgo del maestro. Un maestro que se siente empoderado, capaz, que se quiere, podrá transmitir esto a sus alumnos. Existe un aspecto importante para cambiar la educación que consiste en revalorar el rol del educador. Un profesor debe salir empoderado para ser un modelo para sus alumnos y empoderarlos, pero si se siente desvalorizado, se podrá tener la posibilidad de transmitir a sus alumnos una fortaleza y motivación. Debe comenzarse por fortalecer la figura de los maestros y dotarlo de herramientas para ser este centro de sus alumnos.
¿Cree que las universidades peruanas no forman educadores para el país? Aquellos de entidades privadas por ejemplo no tienen como prioridad enseñar dentro del país.
Es importante cómo conectar tu capacidad de investigación con las necesidades del país. Durante los 80’ y 90’, había una limitación de movilizarse dentro del país por la situación de inseguridad. Eso se ha ido heredando y multiplicando y hacen que las formaciones estén enclavadas en las ciudades, por eso es importante desarrollar cursos que te conecten con la realidad. En esta nueva carrera, el primero año reforzamos las bases del aprendizaje, y en el segundo damos diagnóstico de contextos urbanos y rurales, lo hemos separado para enfatizar el hecho de conocer el país, pues las respuestas no pueden ser iguales a todas las realidades. Hacemos un esfuerzo por apuntar a una formación realista, nacional y global, pues estamos en un mundo globalizado. Queremos manejar esta visión de un profesional conectado con su realidad, capaz de interactuar con el mundo.
¿Por qué la UPC hizo esta nueva apuesta?
Trabajo en la UPC hace varios años, y he visto el fuerte compromiso con el tema educativo. Desarrollamos una maestría y diplomados en docencia universitaria, y desde cinco años hacia hacemos formación hacia el interior, es decir para nuestros profesores a tiempo completo directores de carrera y decanos. Hemos profesionalizado a quienes desarrollan la propuesta educativa, y tenemos mucha experiencia. Es una apuesta comprometida que viene de un compromiso de hace años, desde que se inició el modelo educativo en la universidad. Queremos contribuir ampliándolo y sentimos que tenemos una experiencia más consolidada para abrir la carrera al servicio de la sociedad.