Gastón Vizcarra, vicepresidente del Instituto Peruano de Productos Naturales (IPPN): “Urge debatir una ley para impulsar el crecimiento del Biocomercio peruano”

Por Guisella Vargas Ochoa

La amplia biodiversidad del Perú ha permitido que el sector Biocomercio exporte productos equivalentes a US$250 millones el año pasado, sin embargo esa cifra se queda corta frente a las exportaciones totales que generaron US$46,200 millones. Ante tal situación,  el Instituto Peruano de Productos Nacionales (IPPN) alista un estudio que servirá de base para presentar una iniciativa legal orientada a impulsar el desarrollo del Biocomercio tomando en cuenta el crecimiento de la demanda internacional.

Su vicepresidente Gastón Vizcarra, también gerente de la exportadora Candela Perú, explica que al no haber una norma específica se generan problemas burocráticos que obstaculizan el flujo dinámico de las exportaciones. Precisa que en la actual Ley Forestal hay un trato generalizado para todos los productos naturales extraídos de los bosques, lo que según Vizcarra debe corregirse ya que se trata de productos naturales no maderables que se extraen de manera sostenible.

El IPPN forma parte de la Comisión Nacional para el Biocomercio, que organizó recientemente el Foro y la Rueda de Negocios en Biocomercio que propició US$ 7.4 millones en expectativas de negocios a doce meses. El evento fue realizado en el marco del Proyecto Iniciativa Gremial de Fomento al Biocomercio, por IPPN, la Cámara de Comercio de Lima (CCL) y la Asociación de Exportadores (ADEX).

Las exportaciones de productos derivados de biodiversidad nativa ascendieron a la suma de US$ 249.7 millones FOB en el 2012 y de US$ 161.3 millones FOB de enero a agosto del 2013. ¿Cuál es la proyección de crecimiento para este año?

Todo depende del factor precio porque a veces puede subir o bajar como es el caso del precio de la cochinilla que es un producto influyente en el sector. El Biocomercio es un nicho de mercado en construcción. Perú tiene ventaja competitiva pues tiene amplia biodiversidad y eso permite ofrecer al mercado potenciales productos nuevos y si son manejados adecuadamente pueden ser colocados en muchas industrias sobre todo porque estamos manejando los productos de manera sostenible.  Es difícil predecir en este momento cuánto creceremos pero tal como vamos hasta el momento esperamos tener resultados positivos. Depende mucho del producto que se maneje.

¿Cuál es la principal dificultad que se tiene para colocar los productos en los mercados foráneos?

Un aspecto es que posicionar los productos en el mercado toma más tiempo de lo que uno quisiera. Estamos participando en ferias internacionales, hay apoyo del Ministerio de Comercio Exterior y de la cooperación internacional. Un reto que tenemos es promocionarnos como un país que genera Biocomercio a través de un manejo sostenible de los recursos, respetando el medio ambiente y pensando en las generaciones futuras. Igualmente, hay que hacerles ver que nuestras cadenas productivas están sólidas para garantizar el abastecimiento, ya que esta es una exigencia principal de los mercados. Las empresas compradoras internacionales quieren estar seguras de que no están generando ningún riesgo para los ecosistemas sensibles. Y en ese aspecto, si queremos crecer, tenemos que ser social y ambientalmente responsables.

MERCADOS

¿Cuáles son los principales países compradores?

Nuestros mercados naturales actualmente son Canadá y Estados Unidos donde cada vez hay mayor demanda de productos orgánicos y ambientalmente sostenibles. Europa es más exigente a nivel regulatorio.  Se requieren de análisis, verificaciones científicas relativamente costosas que son exigidas principalmente a las empresas que empiezan a exportar a partir del año 1997. Hay esfuerzos para liberalizar el ingreso de sacha inchi a Europa y ya tenemos algunos resultados. Estamos viendo la forma de ingresar para competir con otros países. Es necesario invertir en investigación y desarrollo de productos que sirvan para la cosmética, la alimentación, la industria. No estamos en una carrera de 400 metros, sino en una media maratón y tenemos que ir progresando e ir contando con mecanismos que permitan que el Biocomercio se consolide como una opción de desarrollo para el país.

¿Cuántos productos se han identificado y cuáles tienen más salida?

La maca, cochinilla, tara, castañas, yacón, aguaymanto, sacha inchi, plantas medicinales, productos deshidratados, aceites para la industria cosmética. Estamos en una etapa de descubrimiento y penetración de mercados. Recién estamos en los US$ 250 millones y es poco comparado con los miles de millones que exportamos; nos encontramos en la alborada del Biocomercio.

¿Cuáles son las exigencias y facilidades para exportar productos de Biocomercio?

Hay varias facilidades pero hay que demostrar que se cuenta con propiedades, ficha técnica, aspectos de inocuidad, hay una inversión que realizar en materia documental. Si se cuenta con certificados como ISO 9000, es mejor, más aún si no se requieren pesticidas o insecticidas. Los productos que se exportan tienen un nivel de procesamiento. Hay algunos clientes que prefieren que exportemos el producto con empaque y sin empaque. Depende con quien nos articulemos.

¿Qué tanta es la articulación entre las empresas exportadoras y las comunidades?

El dicho zapatero a tus zapatos funciona. Las empresas agregan valor a la cadena productiva y hay un “gana-gana” con aquellas comunidades y productores que cultivan los productos. Cada uno tiene su realidad, capacidad y conocimiento y si nos ponemos de acuerdo se especializa la cadena. Hay empresas pequeñas y medianas.

IMPULSO

¿Qué acciones está realizando el gobierno para impulsar el desarrollo del Biocomercio?

Precisamente, el  IPPN está formando parte de la Comisión Nacional para el Biocomercio que es un esfuerzo promovido por el Ministerio de Comercio Exterior (Mincetur) y otros ministerios, PromPerú y otros gremios del sector privado, precisamente el objetivo es promover el avance del sector y se organizan ferias donde se promocionan productos.

¿Cuáles son las principales barreras de crecimiento del sector?

La burocracia para autorizar la aprobación de permisos. No se tiene mucho conocimiento o especialización y eso hace que se demoren en tomar decisiones. Debería haber una manera más dinámica para resolver los trámites. Si no se alinean con las necesidades del mercado internacional continuarán siendo una traba. Faltan especialistas en la materia, gente con más capacidades gerenciales. Ahora los gobiernos regionales tienen que dar algunos permisos y no responden. Las posibilidades son enormes en el mercado internacional. Sin embargo, hay esfuerzos que se hacen desde el Estado y esto ha permitido conseguir apoyo internacional.

¿Qué hace falta en materia legal para procurar el despegue del Biocomercio?

Urge debatir una ley que impulse el desarrollo del Biocomercio.  Hay una Ley Forestal y hace dos años estamos esperando que se reglamente. Debería haber un capítulo específico ya que se mencionan algunos artículos y se tratan de recursos no maderables. Se requiere de una ley o al menos de un reglamento de Biocomercio para dinamizar los trámites internos para que se adecúen a las necesidades de los productores y de los exportadores. Los productos naturales deben ser liberados de la mirada forestal. Hay unas listas de productos que requieren de permisos y se necesita discutir de qué manera proteger la preservación de los ecosistemas pero que a la vez se permita generar riqueza para las comunidades. De lo contrario, se pueden originarse situaciones que promuevan la corrupción.

PROPUESTA

¿El IPPN está considerando presentar un proyecto de ley?

Con el respaldo de la Cooperación Suiza estamos preparando un estudio para identificar las barreras burocráticas que enfrentan las empresas de Biocomercio, lo que nos servirá para hacer un diagnóstico situacional que a la vez será la base para posteriormente elaborar una propuesta de índole legal, planteando alternativas para promover el Biocomercio en lugar de complicarlo.

¿Qué rol está teniendo el Mincetur?

Hay una gestión más proactiva y mayor interés del Mincetur por generar cadenas productivas, está realizando foros, talleres, se están haciendo esfuerzos para articular acciones con otros sectores como con el Ministerio de Agricultura para establecer una agenda más consistente. Necesitamos el apoyo de la cooperación internacional y el interés del Estado para seguirnos promocionando. Se requiere además reforzar la gestión de los gobiernos regionales.