Fernando Cillóniz: “La minería consume poquísima agua, ni el 2% de lo que consume la agricultura”

Por Maritza Asencios

Biznews.pe conversó con el experto en temas agrarios, Fernando Cillóniz, para preguntarle respecto de la oportunidad o no de una ley que limite la propiedad agraria, las consecuencias de los diferentes TLCs para este sector económico; así como para conocer si realmente existe una competencia entre la agricultura y la minería en el tema del agua.
Existe un proyecto de ley de limitación de tierras, sin embargo, algunos dicen que no es el momento.
Creo que nunca es el momento. El Congreso comete un error porque de alguna manera le pone un cabe al proceso de subasta de Olmos, y transmite un mal mensaje a un sector que ha venido creciendo de manera muy dinámica, generando mucho desarrollo y bienestar. Me parece increíble que desde la política peruana salgan estas iniciativas que -en mi opinión- van a desalentar el proceso de inversión.
¿Por qué afecta directamente a la subasta de Olmos?
Porque por un lado, el Gobierno está promoviendo inversiones, y por otro (el Gobierno es Congreso y Ejecutivo), en simultaneo advierte que fijará limites, pero sin fijarlos. ¿Cuál será el límite? Se habla de 25,000 ó 10,000 hectáreas y también he escuchado de 200 hectáreas. Cuando uno lanza estas iniciativas tiene que concretarlas rápido, para conocer las reglas de juego. En este momento todo el mundo está en la duda de cuál será el límite. Eso es malo para todo lo que son inversiones. Siempre se ha dicho que las reglas deben estar claras, estables y predecibles. Ahora, nadie lo puede decir, y en consecuencia, la duda es un enemigo del proceso de inversión.
La solución sería saber cuáles son las reglas de juego. Pues al final del gobierno de Alan García, la bancada aprista presentó un proyecto que establecía un límite de 40,000 hectáreas…
Obvio. Hay que ser muy tonto para poner un límite de 25,000 hectáreas, mejor no pongamos nada. Además existe todo un debate porque se habla de límites de 25,000 por empresa y también de 200. Pero, ¿cuál es el límite? Cuando eso no se aclara, y todo el mundo y los periódicos dan cuenta del tema, genera un compás de espera. Entonces, los empresarios dicen ‘mejor dígame y después veré si invierto o no’. Pero en el momento se suspenden las inversiones, y eso es lo que me parece muy malo.
La iniciativa entonces debe darla el gobierno, dejando zanjado ese tema; y en todo caso, si fija un limite, hacerlo de una vez.
De una vez, para saber pues si fija un límite de 250 hectáreas significa que no quieren agricultura empresarial, quieren agricultura individual, y entonces cada uno a su casa, por el lado de las empresas. Si es 25,000, vamos para adelante. Pero esto está muy mal, por no tomar posición rápida.
Existe una crítica a las inversiones chilenas, pero a su vez se sabe que existe una fuerte competencia de las agroexportaciones peruanas con las sureñas.
Para mí, la inversión es buena venga de donde venga. Pero lo que sí puedo afirmar es que la agricultura en Perú es hecha en un 99% con capitales peruanos. Aquellos que dicen que Chile está invirtiendo en agricultura peruana no conocen la realidad.
Chile ha invertido mucho en centros comerciales, farmacias, pero poco en agricultura. Y si vienen, bienvenidos, porque es trabajo y progreso. Un inversionista en tierras no puede llevarse las tierras, pero lo que quiero decir es que existe poquísima inversión extranjera en la agricultura peruana. Ni el 1% del Producto Bruto Agrario está en manos de empresas extranjeras, pues es el sector más nacional de la economía peruana. En minería hay mucha inversión extranjera, en pesca más que en agricultura; también la hay en manufactura, en banca podemos observar bancos españoles, la telefonía es totalmente extranjera; mientras que en aerolíneas está LAN. En todo existe muchísima inversión extranjera, pero en agricultura es mínima, es el sector más nacional de toda la economía peruana.
Actualmente existe un problema con los algodoneros que piden una compensación, debido a la caída de los precios del algodón Tangüis
Entonces que no lo siembren, pero no pueden pedirle al gobierno. También quisiera que me paguen mas por mi trabajo, algo así es lo que están pidiendo. Es absurdo que en el siglo XXI un grupo de productores bloquee una carretera y proteste para que el Estado le pague lo que el mercado no le paga. Es obvio que si no pueden, tienen que dejar el cultivo y dedicarse a otra cosa. Suena feo, pero así es la vida. Que lo dejen y opten por otro cultivo, nadie los limita.
De otro lado, se dice que después de Olmos, ya no habría más tierras en la costa. Por eso ahora se habla de Chinecas.
Tenemos Majes Sihuas, siempre en Perú hay posibilidades de desarrollar más tierras, pero Chinecas es una cosa rara porque está construido. No entiendo bien a qué cosa se refieren con el proyecto Chinecas. Ya está el canal y tienen agua, pero a diferencia de Chavimochic fue invadido y existen miles de pequeños invasores que han generado un desorden total y no ha sucedido lo mismo que en Chavimochic donde las empresas con cierto criterio han generado este polo agroexportador importantísimo, donde se da trabajo a mucha gente de manera formal.
Pero Chinecas está perdido porque fue invadido desde hace muchos años. El problema ahí es que todo el mundo se roba el agua. No es que falten tierras, sino orden. Si uno le da más agua a Chinecas, habría más invasiones. Entonces, debería haber más orden.
En toda la agricultura debe haber orden en el uso del agua, en Chinecas no hay orden. Arreglaría primero eso, porque el proyecto ya está hecho, no sé que van a hacer, una represa. Todo eso tiene que hacerse con la seguridad de que se recuperará la inversión a través de la tarifa del agua. Creo que los agricultores peruanos tenemos que hacernos la idea de que el agua debe ser pagada en su justa medida; porque lo que cuesta ponerla a disposición que no es poca costa. Entonces, estas tarifas del pasado, regaladas, no deben repetirse. Y debe pagarse a quien invierta, por el uso del agua, que ojalá sea un privado.
¿En realidad existe una pelea por el agua entre agricultura y minería?
Eso es política pura, pues la minería consume poquísima agua, ni el 2% de lo que consume la agricultura. La competencia puede darse en el tema ambiental, porque la mala minería es contaminadora, y eso es malo para la agricultura, eso sí es mortal. A ella sí hay que cerrarla, sancionarla, eliminarla, sin embargo, la buena minería no afecta para nada el tema ambiental. He visto instalaciones mineras impecables, que en las aguas servidas crían truchas, empresas mineras que a los pies de relaveras tiene sistema de riego de pasturas y el ganado está pastando y las vacas y ovejas se reproducen sanamente. Existe muy buena minería, esa es la que quiero para mi país. La mala minería la detesto como muchos.
¿Qué empresas serían un ejemplo de buena minería en Perú?
He visto minería ejemplar en Tintaya, Southern. He visto operaciones muy interesantes en Cuajone y Toquepala, también en Antamina y Pierina en Ancash. Y en la tan vapuleada Yanacocha, una mina que lleva procesos ambientales muy bien llevados. Ahí he visto forestería, ganadería, agricultura y piscicultura con aguas utilizadas por la mina.
Luego de unos años de implementados, ¿cuál es su opinión sobre los TLCs?
Gracias a los TLCs, las exportaciones subieron explosivamente en el país, y el Perú es visto internacionalmente como una historia de éxito, sobre todo desde el lado exportador. Los TLCs han ayudado mucho a este dinamismo. Transcurrido el tiempo, la conclusión es que -inclusive yo tenía ciertos temores- resultó todo lo contrario. Ha resultado que el Perú es mucho más competitivo de lo que creíamos, pues siempre somos un poco acomplejados con la competencia internacional, pensamos que los gringos nos van a comer con zapatos y todo, o que no se puede competir con los chinos. Pero se abrieron los mercados y resultó que éramos más competitivos que ellos y por eso estamos creciendo. Y respecto de que han bajado las exportaciones, quien afirme eso está completamente equivocado.
Entonces, los TLCs sí han beneficiado las agroexportaciones
Claro. Las exportaciones peruanas se han multiplicado por 10 en los últimos 10 años. El Perú vendía US$ 400 millones y ahora exporta US$4,000 millones de productos agropecuarios. Ha sido un éxito rotundo.