Elena Alvarado, Coordinadora general de Farmilia: “El 82% de los trabajadores peruanos no está capacitado para resolver sus conflictos familiares”

Por Guisella Vargas Ochoa

Elena AlvaradoEmpresas como Graña y Montero ya empezaron a preocuparse por la salud familiar de sus trabajadores pues reconocen que los conflictos conyugales disminuyen la productividad laboral. Por lo general, los ejecutivos o empleados que tienen problemas en casa terminan protagonizando situaciones de conflicto en sus centros de labores y, si son jefes pueden impactar negativamente en todos los integrantes de su equipo.  

Elena Alvarado, coordinadora general de Farmilia, organización sin fines de lucro cuyo fin supremo es apoyar el fortalecimiento de las parejas, menciona que los llamados `workahólicos´ suelen ser personas que se refugian en sus oficinas porque tienen crisis conyugales o temor a la soledad.  Frente a esta situación plantea la necesidad de capacitar al personal en el uso de herramientas que los ayuden a mejorar sus relaciones de pareja, así como aprender a delinear sus propios planes estratégicos familiares. Alerta sobre un correlato entre los conflictos conyugales y la práctica del `bullying’ en los colegios.  Por ello, exhorta a las empresas a delinear programas de responsabilidad social que tengan en cuenta a las familias de sus trabajadores y alienta a las áreas de Recursos Humanos a ayudarlos a convertirse en “ejecutivos 360 grados”, que son aquellos que logran el éxito personal, familiar y profesional.

¿Por qué afirman que los conflictos familiares están afectando la productividad del trabajador en aproximadamente 30%?

Los estudios realizados así lo demuestran y se advierte además que, cuando hay una riña entre las parejas los efectos perduran por lo menos 48 horas después en promedio: el conflicto hace que la mente esté en otra parte muy lejos del trabajo, pues la persona afectada está con una mayor tensión que lo normal. Otro estudio que hemos realizado sobre una muestra de 500 personas, revela que el 82% de los trabajadores no está capacitado para resolver conflictos conyugales y, en ese sentido no conocen herramientas y técnicas para la resolución de los problemas y hacer una reingeniería de su relación conyugal. 

¿Qué debe hacer un trabajador que percibe que sus conflictos familiares lo están haciendo rendir menos en términos laborales?

Es importante la capacitación. Así como estudiaron para ser ingenieros o gerentes, es importante que se preparen para ser pareja. Para construir una familia necesitan profesionalizarse. Un buen gerente familiar debe ser buen observador y buen comunicador, ser un planificador que administre estrategias y objetivos familiares, debe ser líder y guía de los miembros de la familia, por lo tanto debe saber manejar el binomio  familia-trabajo.

¿Qué significa binomio familia-trabajo?

Son las esferas en las que se desenvuelve el trabajador y el objetivo es que logre el equilibrio. Pero cuando el trabajador lleva a la casa los problemas que ocurren en su centro de labores o viceversa se genera un desbalance que origina conflictos que suelen concluir en divorcios. En el 2010 se separaron 16% de las parejas y en el 2012 ocurrió lo mismo con el 22%. Esto puede ocurrir tanto en tiempos de bonanza como de crisis, y es en los peores momentos que la solidez familiar es el mejor seguro de sus integrantes.

Considerando la relación entre conflictos familiares y menor productividad económica ¿Qué pueden hacer el Estado y el empresariado para remediar esta situación?

El hecho de que los divorcios se estén incrementando en el país es un tema que debe preocupar porque afecta la productividad del país. El Estado debe implementar una política integral que atienda el buen desarrollo familiar. Si las familias marchan mal, al país también le irá mal a nivel social y económico, porque es en el núcleo familiar donde se forma el capital humano del futuro. El país puede fracasar si no se asegura un adecuado capital humano, calificado y con todas las habilidades que se necesitan para enfrentar el tercer milenio. El Banco Mundial dice que en el Perú las empresas no encuentran capital humano adecuado y es que  las empresas no solo requieren de trabajadores con conocimientos técnicos o profesionales sino también con habilidades cognitivas y socioemocionales las cuales son adquiridas dentro de la familia y luego se desarrollan en el colegio.    

¿Cómo tener trabajadores que logren el equilibrio del binomio familia-trabajo?

Es necesario que aprendan técnicas para mejorar la comunicación entre los integrantes de la casa, así como otras que les ayuden a promover el perdón y la reconciliación, para desarrollar la confianza. Hay técnicas hasta para ser fiel. Tomemos en cuenta que en el 2012, del total de separaciones 35% se generaron por infidelidad.

¿Qué pasa con aquellos que viven en conflicto y creen que eso es lo normal?

Es que hay una correlación entre cómo se fue criado y el modelo de pareja que transmitieron los padres, con el cónyuge que más tarde se elige y con la familia que se forma de adulto. Si una pareja decide envejecer junta, entonces lo ideal es que desarrollen habilidades para manejar sus conflictos y prevenirlos.

PLAN ESTRATÉGICO FAMILIAR

¿Eso implica entonces que se puede trazar un plan estratégico familiar?

Sí, precisamente el plan estratégico familiar es muy útil para romper el círculo negativo que generan las personas que cuando niños tuvieron familias que fueron disfuncionales. Ellos sí pueden cambiar su historia y formar mejores familias, pero para ello necesitan informarse y capacitarse. En la mayoría de casos, los conflictos empiezan porque se genera una decepción; ella pensaba que se había casado con el Príncipe Azul pero descubre que es un Shreck, mientras él descubre que su princesa no es Cenicienta sino la Hermanastra. Por eso, para que un plan estratégico familiar pueda funcionar, se necesita voluntad de cambio y de acordar con la pareja la elección de una visión conjunta del futuro de su familia.

¿Qué les diría a los trabajadores y trabajadoras que están pasando por una crisis conyugal y que consideran que ya no hay solución?

Les diría que sí hay solución. De los más de mil casos que han sido atendidos por nuestros especialistas se han salvado más del 90% de las parejas. Primero identificaron y reconocieron que tenían un problema, luego tuvieron el deseo de mejorar y buscar alternativas de solución, y en estos casos la participación de un tercero es muy recomendable. En este proceso es importante que ambos puedan dar cabida al descubrimiento de sus antecedentes personales, porque hay casos de parejas que tienen varios años de convivencia o de matrimonio y que no han dialogado de manera profunda sobre su pasado y los hechos que los afectaron durante su infancia en el seno familiar. Esto es fundamental porque en el pasado se encuentran respuestas de lo que ocurre en el presente.

¿Las empresas peruanas y los trabajadores están invirtiendo en su capacitación en materia de resolución de conflictos familiares?

Hay un sector de trabajadores que toma conciencia de que pueden salvar su relación y buscan ayuda de especialistas. Sin embargo, la mayoría deja de hacerlo por cuestiones económicas. Las empresas podrían ayudarlos pero antes estas deben entender que la familia de sus trabajadores es un stakeholder importante. Por lo tanto, si las empresas ayudan a que el trabajador y su familia aprendan a construir relaciones sanas, entonces la empresa será muy beneficiada porque su personal será más productivo y tendrá mayor identidad y compromiso con la marca. Frente a ello creamos la certificación Great Home to Live para destacar a las empresas que se preocupan por promover una relación sana entre el trabajador y su familia a través de programas sociales específicos. Una de ellas es por ejemplo el consorcio Graña y Montero, que ha realizado varias capacitaciones para sus trabajadores en Lima y en provincias.

Hay trabajadores que laboran gran parte del tiempo alejados de sus familias ¿Qué se puede hacer en estos casos?

Ellos con mayor razón necesitan de herramientas de comunicación que se deben aplicar de manera permanente para que el diálogo fluya entre sus integrantes.  Esto suele ocurrir con trabajadores del sector minero, petrolero y de otros similares. Una empresa logística nos convocó para realizar un taller para sus decenas de choferes de camiones y fueron ellos quienes pidieron que capacitemos también a sus esposas. El principal problema que enfrentaban era la desconfianza que ellas sentían cada vez que ellos se ausentaban varios días. Sus mujeres los llamaban al celular mientras ellos estaban manejando, lo cual ponía en riesgo sus vidas.

Precisamente, así como ellos que trabajan incluso de noche hay otros que laboran horas extras sea por voluntad propia o porque los jefes los obligan a hacerlo. ¿Qué opina al respecto?

Los buenos empleadores no deberían permitir que sus trabajadores laboren de esa forma porque pierden productividad y restan tiempo a sus relaciones en familia. Hay que analizar si está faltando personal en esas áreas donde hay exceso de trabajo. Si no lo hacen, más adelante ese personal podría enfermarse o renunciar y entonces la empresa terminará perdiendo.   

WORKAHÓLICO

¿Y si un jefe o subalterno es adicto al trabajo o `workahólico´, esto puede ser una señal de que algo malo pasa en casa?

Eso es una señal de que algo malo está ocurriendo en su vida y, en otros casos ocurre porque con el trabajo quieren llenar un vacío o la soledad que sienten. O lo hacen para huir de una realidad que les causa dolor. Algunos trabajadores creen que si se quedan más horas van a conservar su puesto de trabajo o serán mejor vistos. Este tipo de personal tarde o temprano llegará a saturarse, a sentirse cansados por el exceso de trabajo y, como consecuencia de ello podrían generar conflictos porque tendrán dificultades para manejar sus emociones, y entonces sentirán menos ganas de ir al trabajo al punto de faltar o terminar presentando su renuncia.

¿Qué ocurre con los equipos si es el jefe quien está pasando por una crisis conyugal?

Los subalternos pagan los platos rotos. Una persona en crisis no puede tomar buenas decisiones. Por eso es necesario que los jefes aprendan a desarrollar herramientas socioemocionales para manejar sus conflictos en pareja y para saber cómo manejar a su personal.

¿Se puede decir que uno es exitoso cuando en la esfera personal todo anda de cabeza?

No, precisamente en el diplomado de Gerencia Familiar que estamos impulsando con Esan el objetivo es formar ejecutivos 360 grados, que sean exitosos en su vida personal, familiar y profesional. Si uno se enfoca solo en el trabajo, al final lo que puede resultar es la soledad.

EFECTO CAPACITACIÓN E IMAGEN EXTERNA

¿De qué manera las áreas de Recursos Humanos pueden medir el nivel de conflictos en los entornos familiares de sus trabajadores?

Se puede realizar a través de las evaluaciones de clima laboral insertando preguntas vinculadas al tema. El área de Recursos Humanos debe saber cuántos son separados y divorciados; si tienen hijos o no. Igualmente, es conveniente realizar un diagnóstico más profundo, de modo que luego se les pueda enseñar técnicas para resolver sus conflictos de pareja o brindarles otro tipo de asesoría.

Pero también puede haber personal que se resista a recibir ayuda. En estos casos ¿Cuál sería la consecuencia?

Lo más probable es que las crisis se agudicen y concluyan en divorcio, pero los más afectados son los hijos. Según nuestros estudios, cuando una pareja vive generando conflictos los hijos tienen  miedo a iniciar nuevas amistades o no saben cómo resolver sus diferencias con los amigos o compañeros de colegio.

¿Y esto puede tener alguna correlación con la práctica del `Bullying’?

Por su puesto, cuando el padre o la madre violenta a su pareja entonces el hijo o la hija imitará esa forma de actuar y será hostil con sus compañeros. O de lo contrario puede asumir el papel de víctima y dejarse afectar sin saber cómo evitarlo porque sus padres no le enseñarlo a mantener relaciones sanas. La mayoría de los jóvenes que hoy consumen drogas son resultado de parejas disfuncionales.  El 65% de los hijos de padres en conflicto teme que ellos se divorcien. Además afirman que no quieren imitar el modelo de sus padres y no tienen expectativa de casarse. Esto es preocupante porque ya tenemos problemas con el dividendo demográfico, porque cada vez en el Perú hay más adultos y menos niños y jóvenes.

¿De qué modo está impactando en los trabajadores y sus familias este sistema económico de consumo que exige capacitación permanente y buena imagen externa?

Por eso es que se está incrementando el número de  divorcios así como de convivientes y de segundas parejas. Para evitarle es imprescindible que las parejas elaboren un plan estratégico en el que definan sus objetivos personales y familiares Así por ejemplo, si ambos quieren tener una maestría deberán definir claramente los plazos y con qué recursos y estrategias lo lograrán. Y si tienen hijos, tendrán que ver cómo administrarán su tiempo con ellos.  Quizá lo mejor es que uno estudie primero y el otro después. Y eso tienen que decidirlo entre ambos porque una maestría demanda dinero y tiempo. Si no toman acuerdos conjuntos, al final una de las partes sentirá que el otro avanza sin haber definido metas comunes, se sentirá excluido y empezarán los reproches y conflictos.