Ana María Deustua, directora ejecutiva de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú: "Cambiar la legislación en el sector agroexportador generará desconfianza en el inversionista".

Por Katty Carrera

entrevista 2Las especiales condiciones geográficas y ecológicas que favorecen en el país la existencia de una de las más variadas biodiversidades en el mundo, se ha constituido en una de las mayores ventajas para el sector agroindustrial en el Perú que ha sabido sacar provecho con nuevos nichos de mercado, surgidos a partir de la globalización y los nuevos patrones de consumo.
Esas potencialidades y la Ley de Promoción Agraria han impulsado en los últimos diez años la agroindustria en el Perú, con exportaciones tradicionales que se han triplicado, mientras que las no tradicionales se quintuplicaron a tasas promedio anuales de 19%. Así en el 2011, según Promperú, la agroexportación captó US$2,800 millones y este año todo apunta a que llegará a los US$3,000 millones con nuevos cultivos, mayores productos exportados y otros destinos. Para conocer sobre el impacto de la agroindustria en el Perú en los próximos años y la necesidad de mantener la estabilidad jurídica que permita continuar con ese dinamismo en el sector, y su contribución en la disminución de la pobreza en las áreas rurales, Biznews.pe conversó con Ana María Deustua, directora ejecutiva de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP).
¿De acuerdo al estudio elaborado por Apoyo Consultoría sobre la ¨Contribución e impactos de la agricultura moderna para el desarrollo del Perú¨, la agroexportación despegará en los próximos 10 años con una inversión estimada en US$596 millones anuales, cuáles son las condiciones que se requiere para que esto suceda?
Necesitamos que se mantenga la Ley de Promoción Agraria que ha apoyado muchísimo al despliegue de la agricultura moderna, que tiene un rendimiento muy elevado por hectárea de tierra cultivada y de variedad en productos con un alto valor en el mercado internacional. De otro lado necesitamos que el gobierno continúe con las obras de infraestructura, en la mejora de los servicios de puertos, carreteras, comunicaciones, lo que nos permitirá llevar los productos con la celeridad que se requiere. Otro punto importante es la calificación de un mayor número de trabajadores en las zonas productivas de Ica, Trujillo y Piura, en donde la mano de obra técnica es escasa. Pero uno de los aspectos fundamentales que requiere el sector para que camine de la mano con su producción y el dinamismo actual de las exportaciones de las grandes, medianas y pequeñas empresas, es un Servicio Nacional de Sanidad Agraria con más personal idóneo, experimentado, con mayor presupuesto, y flexibilidad para poder tomar acciones en el momento apropiado. Si la comparamos con entidades de control fitosanitarias de otros países, está rezagada.
¿Qué otros aspectos se destacan del estudio? Se menciona que las agroexportadoras ya se encuentran dentro de las principales empleadoras en el país y son cuatro las empresas de un total de once. ¿Cuáles son?
Son empresas que han nacido con la propia producción moderna agrícola y algunas de ellas no existían hace 10 o 15 años. Tenemos a Camposol con cerca de 11 mil trabajadores, Virú con casi 10 mil, Danper Trujillo con alrededor de 8 mil y el Complejo Agroindustrial Beta con más de 7 mil trabajadores. En la lista de las principales empleadoras del país, el primer lugar lo ocupa por obvias razones el Banco de Crédito del Perú, en el segundo lugar está Supermercados Peruanos, y en el tercero y cuarto destacan dos compañías agrícolas nuevas. Cabe resaltar que varias de estas empresas cultivaron en la costa peruana, en zonas desérticas y que hoy en día son grandes campos de cultivo con gran productividad.
La agricultura en sí es una actividad intensiva en trabajo frente a otras actividades como la minería, que más bien es intensiva en capital. Si desarrollamos un programa agrícola bueno y saludable para el país estamos programando una generación importante de puestos de trabajo directos e indirectos.
¿De qué proporción se habla respecto a otros sectores?
En promedio el número de puestos de trabajo directo de los últimos 10 años ha llegado al millón y medio, lo cual ha generado dos millones 300 mil puestos indirectos, entre ellas empresas de servicios que acompañan a la producción agrícola. Adicionalmente, dado que generan bienestar en la zona donde actúan, influenciados por nuevos salarios, nuevos requerimientos de servicios en la población que vive alrededor de estos centros productivos, se han creado nuevos negocios. De acuerdo al estudio en Ica, La Libertad y Piura, el 75% de sus actuales establecimientos comerciales surgieron durante el boom agroexportador, lo cual revela el carácter exponencial de la agricultura.
¿Cómo se encuentra el sector agroexportador en el Perú en la actualidad? ¿En qué sentido, este boom ha beneficiado a la pequeña y mediana agricultura?
Nosotros esperamos crecer más con un clima propicio para la inversión extranjera en el Perú. Pensamos que en áreas productivas en el próximo decenio llegaremos a una expansión agrícola cercana a las 203 mil hectáreas cosechadas, lo cual daría lugar a 400 mil nuevos puestos de trabajo directo y más de 600 mil indirectos. Es decir un millón de puestos de trabajos se podrían generar para el 2021, año en que vence la ley temporal de promoción agrícola.
La agricultura moderna ha ayudado a disminuir la pobreza, según el estudio de AGAP, en 15% en los últimos diez años. Por eso, creo que este sector va a ser no solo un generador de divisas, de empleo, sino también ayudará al desarrollar nuestro país. Se prevé que el Perú crecerá entre un 6% y 7% en su PBI anual, y para ello no hay forma de hacerlo sino a través de la producción para la exportación, obviamente acompañada de otras políticas de Estado. La agricultura colabora en gran forma al desarrollo económico y social del país.
¿Cómo afectará al sector los cambios en la legislación y la propuesta del ministerio de poner límites a la propiedad de tierras en el Perú?
No estamos de acuerdo, que se cambien la legislación en el sector agroexportador, porque ese cambio en las reglas del juego generará desconfianza en el inversionista que espera en un mediano plazo obtener rentabilidad. Eso hará que se contraiga la inversión en muchos casos, y repercutiría negativamente no sólo en la producción, sino también en el empleo.
Con respecto a la propuesta del ministerio de limitar las tierras, no entendemos cuál es el propósito y supongo que más adelante el ministerio tendrá que explicarlo. No hay parámetros con los que se pueda indicar con qué cantidad de hectáreas se debe hacer una actividad productiva. Si ponemos que de las más de 1,600 empresas agroexportadoras, 800 son microempresas que exportan por menos de US$100 mil , y un poco más de 400 son pequeñas empresas que exportan menos de US$ 1 millón, eso quiere decir que el 85% de las empresas exportadoras son pequeñas y medianas, por qué se quiere limitar entonces la tierra. ¿El Perú ha agotado sus tierras agrícolas? Según, el estudio de Apoyo Consultores, del 100% de empresas un 90% son empresas informales, lo que se debería hacer es tratar de promover que esas empresas puedan ingresar a la formalidad, no imponiendo nuevas regulaciones, ni limitaciones sino buscando medidas que las incluyan en el proceso dinámico.
De desaparecer el marco legal vigente ¿cuál sería el siguiente paso para propiciar el desarrollo del sector?
Esperamos en ese período, diversificar aún más la producción. No podemos recargar todos los mercados con los mismos productos. Hay importantísimos productores de espárragos, estamos creciendo en uvas, en mangos, y la próxima cosecha de paltas saldrá al Hemisferio Norte, pero creemos que debemos entrar en nuevas áreas, cosechar nuevos productos en otras zonas como las alto andinas , en donde no solo se siembra paltas, sino que ya se están empezando a hacer ¨berries¨, el grupo conformado por arándanos, fresas, frambuesas, cerezas, y también hay posibilidad de incrementar la producción de productos como la granada. Pero, hay que trabajar muchísimo con Senasa y Mincetur, que ha trabajado bien, abriendo los mercados, pero aún nos falta completar los protocolos sanitarios.
¿Actualmente cuáles son los productos que tienen barreras sanitarias y cuándo cree que pudieran ser superadas?
Afectan a una serie de productos a medida que vamos entrando a mercados nuevos, por ejemplo, en Estados Unidos nos tomó cerca de nueve años lograr el permiso para la importación de paltas Hass del Perú. La importación de cítricos, nos tomó trece años, aunque teníamos muchos años atrás el permiso para exportar al Reino Unido y a Canadá, ambos países con requerimientos sanitarios de alto nivel. Algunos mercados son difíciles y otros más fáciles. Hay productos autóctonos, como el yacón, que en la Unión Europea tenemos dificultades para entrar por ser considerado producto novel food, y que tiene una reglamentación específica, en la que obviamente hay que demostrar que no tiene problemas sanitarios y que en nuestro país lo consumimos por años. Tenemos 100 gestiones en curso a través de Senasa, con la que AGAP trabaja viendo las necesidades de cuidado sanitario y prevenciones necesarias para que sean los mejores productos de exportación.
¿Cuál es el nivel de los productos peruanos en el mercado internacional y cómo son apreciados?
El Perú cuenta con excelencia en sus productos. Trabajo hace muchos años en el exterior como consejera comercial y promotora de las exportaciones peruanas, sobretodo he estado en países de alto consumo de importantes productos de la agricultura moderna, y lo que he podido ver es que el Perú ha ido ganando puestos a niveles altos en el mercado internacional. Y eso solo lo ha logrado con productos de altísima calidad. Por eso, es que todas las empresas desde las pequeñas hasta las grandes debemos hacer esfuerzos para mantener ese nivel elevado. En AGAP, ahora que nos hemos reestructurado, estamos pensando de alguna forma desarrollar una marca Perú de calidad a los principales productos de exportación.
A propósito de esa reestructuración ¿cuáles son los planes que AGAP en los siguientes meses?
Somos cinco socios fundadores que estamos abriendo, a partir de ahora, nuestra disponibilidad para albergar otros gremios. Antes teníamos al café, ahora queremos conversar con la Junta Nacional del Café para ver cómo unimos fuerzas. Queremos hacer lo mismo con Pro Lúcuma, y otras frutas y hortalizas que puedan salir para incorporarlas en el mercado.
¿Cuáles son los nichos de mercado que marcarán en los próximos años el dinamismo del sector agroindustrial?
Hay un crecimiento en los granos, como el café y cacao. Dentro del café, el segmento de mayor demanda es el de especiales, con cuyo valor añadido llegan a ganar hasta un 30% más del precio internacional, porque son cultivados en altura, a la sombra, son productos de comercio justo, es cosechado por mujeres, es decir toda una serie de aditamentos que le dan una categoría superior y es merecedora de premios internacionales. En el caso del cacao destaca el orgánico.
Pero, hay granos andinos como la quinua, que hace 10 años era un producto marginado del mercado internacional, y hoy en día tiene una demanda muy estable no solo por los ecuatorianos, bolivianos o peruanos que viven en Estados Unidos, Francia, Reino Unido o Alemania, sino que es consumido por esos países, y confío que estos granos se convertirán en el sustento de muchas poblaciones.
¿Cuáles son nuestros principales mercados y hacia qué nuevos destinos se orientará nuestras exportaciones?
En definitiva, la Unión Europea, con sus 27 países, es nuestro principal comprador con más de US$1,000 millones de compras anuales, luego está Estados Unidos con exportaciones tradicionales y no tradicionales. Holanda con más de US$350 millones, desde donde ingresamos hacia otros mercados europeos como Francia, Bélgica, Alemania, entre otros. España con todo y su crisis compra cerca de US$90 millones, y ha incrementado a un 26% en el 2011. Colombia con US$ 150 millones ha incrementado 26%, entre otros. Tenemos interesantes crecimientos sobretodo en productos con valor agregado, no tradicionales. Obviamente, los productos que más crecen son los de la agricultura moderna, como las uvas que el año pasado han tenido una gran demanda lo que propició un incremento de precios de 61% en valor, la palta fresca en 93%, los mangos más de 30%, entre otros.
De igual modo estamos explorando el mercado ruso, que lo consideramos como un mercado lejano, sin considerar China, con quienes estamos viendo algunos permisos sanitarios que nos permitan una exportación más diversificada. La India es otro país enorme, con quienes no tenemos acuerdo aún, y estamos viendo la posibilidad de desarrollarlo. Sin ir muy lejos un mercado interesante es el de Brasil con quienes ya tenemos acuerdos y puede llegar a ser nuestro socio preferencial, al igual que México.