Sandro Marcone, de Cancha y Media: “La mayoría de empresas de comunicación sigue pensado en el lenguaje ‘broadcast’”.

smFue el primer Director Ejecutivo del Proyecto Huascarán, y hasta hace poco más de un año se desempeñó como Director Comercial de la Red Científica Peruana. Hoy Sandro Marcone está al frente de una nueva empresa, en la que se ha asociado con Sandra Tineo, profesional que  ha trabajado marcas muy emblemáticas como Pescados Capitales y Armando Paredes. Cancha y Media se llama la empresa (“por muchas razones: por lo lúdico, por que somos cancheros, por que hay espacio para muchos, por que damos más, y por que las soluciones siempre están en nuestra cancha”, dice), y es una consultora en comunicación. Tiene dos ejes de especialización,  el Diseño Estratégico Participativo y la incorporación de la tecnología y lo lúdico como herramientas de comunicación.

“Nuestro equipo de trabajo es multidisciplinario y socio-culturalmente hablando tan heterogéneo como el Perú o el mundo... esto nos ayuda a que nuestra perspectiva sea muy fresca y diferente... enfocada en estrategia y creatividad”, dice Marcone, y añade que “en un mundo cada vez mas saturado de estímulos y con personas con cada vez menos tiempo y menos concentración toda actividad de comunicación necesita de estrategia y creatividad. Muchos creen que solo un aviso de TV necesita creatividad o que solo una campaña de lanzamiento de producto necesita de estrategia... se subestima al brochure, al empaque, a la tarjeta de presentación, al ambiente físico de la tienda o incluso a la nota de prensa. Todas las marcas necesitan de creatividad y estrategia... las que no hacen publicidad las necesitan más!”

La empresa lleva formada un año, y ya ha trabajado desde el desarrollo de cursos de aprendizaje electrónico hasta planes de comunicación y marketing. Entre sus clientes están  la PUCP, el Centro de Sostenibilidad Ambiental de la Cayetano Heredia, Armando Paredes, el BID, Procobre, Pescados Capitales, GRADE, Arte Express, el IPD, el Grupo Santillana, y Pisco Huarangal. Pero, anota Marcone,  “más allá de los clientes con marcas ya existentes hemos ayudado a crear nuevas marcas este año. Nuestro trabajo con emprendedores es una de las cosas en donde mas hemos demostrado nuestra cancha ... en cosas que muy pronto empezarán a sonar en el mercado”, asegura.

Dice que dejó la RCP “por que estuve mas de 10 años y había cumplido mi ciclo. Durante años postergue crear mi propia empresa por tomar buenas opciones de empleo y era ahora o nunca. Creo que fue un error no haberlo hecho antes”.

Considera que el giro que ha dado, de Internet a comunicaciones, no es tal. “En el fondo yo nunca he pensado que Internet sea un tema de Telecomunicaciones o de Sistemas... de hecho el verdadero poder de Internet es como medio de comunicación. Por lo tanto no siento que esto sea un giro, es más una especialización”, explica.

“La mayoría de empresas de comunicación sigue pensado en el lenguaje ‘broadcast’ de la TV; en irradiar, en decir, en influenciar y en manipular a la mayor cantidad de gente en el menor tiempo posible. Nosotros creemos en escuchar, en entender y educar. En satisfacer necesidades, no en crearlas. Pero la culpa no es tanto de las agencias convencionales sino de los clientes, de la miopía comercial y del oportunismo. Felizmente esto esta cambiando y hay cada vez mas empresarios que se han dado cuenta que el mercado hay que cuidarlo y no depredarlo. Y esto no es por altruismo es por supervivencia y sostenibilidad”, dice.

Marcone considera que el aporte de Internet ha sido “llamar la atención sobre la interactividad, sobre el hecho de que el publico es receptor pero también emisor. Por ejemplo, ahora aparece una radio que te dice que ‘importas tu’ y que ‘te escucha’. Internet no lo invento, pero sí lo está masificando”.

Sobre el valor de las redes sociales, opina que éste “no está en la herramienta de turno (Facebook, Twitter, Linkedin, etc), sino en el efecto boca a boca. Eso es muy antiguo y se ha usado desde siempre. El tema es ahora la escala... antes una clienta insatisfecha con cómo la trataron en un restaurante lo contaba mientras la rabia o frustración le duraba, y su alcance era de decenas de personas. Hoy en día en 5 minutos puedes llegar a miles de personas. Eso suena muy poderoso pero también hay un boom un tanto torpe... suena muy bien que un banco tenga en Facebook 200,000 ‘seguidores’, pero ¿esa gente realmente sigue al banco?... ¿es realmente ‘fan’ de esa marca? ¿que están dispuestos a hacer por esa marca además de un clic de menos de un segundo en ‘me gusta’? Normalmente mas del 80% de esos ‘seguidores’ lo son también de la competencia... así como lo son de casi cualquier cosa que pasa por su ‘muro’”.