Mariana Maher, Inka Snacks

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Mariana Maher llegó a Londres hace nueve años, pero no fue sino hasta hace poco más de un año aproximadamente que decidió lanzar su negocio, Inka Snacks, con la idea de traer “algo de mi país e introducirlo aquí, pero bien hecho”. Así comenzó a importar las bolsas de maíz tostado del Cusco, que hoy son un éxito.

Cuando vivía en el Perú, se había dedicado siempre al comercio y a las ventas. “Mi padre siempre estuvo ligado a la agricultura, importaba tractores y pesticidas”, y eso la inclinó por el lado de los productos alimenticios cuando decidió emprender un negocio.

El comienzo no fue fácil, ya que tardó más de un año en encontrar a los proveedores adecuados. Una vez encontrado el proveedor, registró la marca en Inglaterra y creó el producto. “Todo es tercerizado”, explica. “El primer año no conocía a mi proveedor en Cusco, por ejemplo. El diseño del empaquetado es de una diseñadora española a la que hasta la fecha no he conocido; la impresión y los laminados los hago en el Perú”. Su logística la hace Fedex, quienes reciben y despachan la mercadería.

En marzo de 2010 hizo un lanzamiento para conocer la respuesta del mercado en una feria en Birmingham. “Traje unas cuantas cajas para degustación, que vean el empaque, hablarles del origen del maíz”. La reacción fue positiva, y los británicos hacían cola para ver de qué se trataba; se quedaron especialmente sorprendidos por el tamaño del maíz.

En setiembre ya hizo el lanzamiento oficial en una feria en Olympia, y la acogida fue también muy buena. La gente hacía cola para conocer este exótico producto. De ahí, el siguiente paso fue el ingreso al mercado retail, a través de tiendas gourmet y tiendas de productos naturistas, que fueron sus primeros clientes. Hoy está a punto de cerrar un trato con una de las principales cadenas de supermercados del país.

El negocio crece ahora. “Empezamos trayendo paletas, pero desde mayo estamos importando contenedores, uno al mes”. La idea ahora es tocar las puertas de otras grandes cadenas, aunque de a pocos, porque “trabajo sola, con la ayuda de mi hija Andrea y el apoyo de mi marido”. Entre los planes está introducir nuevos sabores, y nuevos productos, como chifles, y otros tipos de snacks, “buscando siempre proveedores de excelente calidad”, dice. Además, está creando un portal para potenciar las ventas on-line.